La electrificación del parque automovilístico español avanza, pero la gran mayoría de conductores sigue dependiendo de la gasolina o el diésel. La pregunta que más nos hacen es directa: ¿cuánto me costaría cambiarme a eléctrico? Te damos los números reales, con las variables que la mayoría de comparativas simplifican en exceso.

El coste por kilómetro en gasolina en 2025

Para hacer un cálculo representativo usamos un turismo compacto —el segmento más vendido en España— con un consumo medio real de 6,5 litros por cada 100 km. Con la gasolina G95 en torno a 1,70 €/L de media nacional en 2025:

Pero hay un margen de mejora inmediato sin cambiar de coche: repostar en la gasolinera más barata de tu ciudad en lugar de la más cómoda puede suponer un 8-12% de ahorro. En la práctica, ese conductor de 15.000 km/año puede bajar a 1.500 € o menos simplemente eligiendo bien dónde repostar. Puedes comprobarlo en MisGasolineras.es con los precios de hoy.

El coste por kilómetro en eléctrico en 2025

El coste energético de un eléctrico depende de tres factores: el consumo del vehículo, el precio de la electricidad y dónde cargas. Un eléctrico compacto consume entre 15 y 19 kWh por 100 km en condiciones reales —tomamos 17 kWh como referencia.

💡 La clave del eléctrico: El ahorro real depende casi por completo de si tienes cargador en casa. Si cargas principalmente en puntos públicos rápidos, el ahorro se reduce drásticamente y puede no compensar el sobrecoste del vehículo.

El sobrecoste de compra: cuánto tarda en amortizarse

Un eléctrico equivalente a un compacto de gasolina cuesta entre 8.000 y 15.000 euros más en el precio de lista. Con los incentivos del plan MOVES III, esa diferencia puede reducirse entre 3.000 y 7.000 €, dependiendo del modelo y si se achatarra un vehículo antiguo.

Tomando un sobrecoste neto de 8.000 € y un ahorro energético anual de 1.100 € (diferencia entre ~1.660 € en gasolina y ~560 € en mix eléctrico), el período de amortización es de 7-8 años. Si el sobrecoste es mayor o el ahorro menor, puede superar los 10 años.

Este cálculo mejora significativamente si el conductor hace más kilómetros. A 25.000 km/año el ahorro energético supera los 1.800 € anuales y la amortización puede bajar a 4-5 años.

El mantenimiento: ventaja clara del eléctrico

Un coche eléctrico no tiene cambios de aceite, filtros de aceite, bujías, correa de distribución ni embrague. Estos elementos representan la mayor parte del mantenimiento preventivo de un vehículo de combustión. El mantenimiento de un eléctrico es principalmente neumáticos, frenos (que duran más por el freno regenerativo), y la revisión periódica del sistema de refrigeración de la batería.

El ahorro estimado en mantenimiento es de 300-500 euros anuales para un conductor medio. En conductores de alta rotación puede superar los 700 €/año.

Lo que los análisis simples no cuentan

El seguro: los seguros de vehículos eléctricos son actualmente un 15-20% más caros de media en España. La razón es el mayor coste de reparación, especialmente de la batería. Esto puede suponer 100-200 € más al año.

La depreciación: los coches eléctricos han mostrado una depreciación más acelerada que los de gasolina en el mercado de segunda mano español, principalmente por la incertidumbre sobre la vida útil de las baterías y por la rápida evolución tecnológica. Este factor es difícil de cuantificar, pero es relevante si se prevé cambiar de coche en 5-7 años.

Las zonas de bajas emisiones: desde 2023, los municipios de más de 50.000 habitantes tienen obligación de implementar ZBE. Los coches eléctricos (etiqueta CERO) circulan libremente. Los de gasolina con etiqueta C tienen acceso con restricciones. Para conductores en ciudades con ZBE activa, este factor tiene valor económico real en forma de multas evitadas o tiempo de desplazamiento.

¿Para quién tiene más sentido el eléctrico hoy?

La ecuación económica del eléctrico es favorable si se cumplen dos condiciones: tienes instalación de carga en casa o garaje, y recorres más de 20.000 km anuales. Si solo se cumple una de las dos, el retorno es neutral o ligeramente positivo a largo plazo. Si no se cumple ninguna, el coste total de propiedad puede ser mayor que el de un gasolina equivalente.

Para quienes siguen con gasolina —que son la mayoría—, la mejor palanca de ahorro inmediata es comparar precios antes de repostar. La diferencia entre la gasolinera más cara y la más barata de tu ciudad puede ser de 15-25 céntimos por litro, lo que en un conductor medio supone 200-400 euros al año que se ahorran sin ninguna inversión.