Si tienes un coche diésel matriculado a partir de 2015 aproximadamente, es muy probable que tu vehículo consuma AdBlue. Muchos propietarios lo descubren por primera vez cuando se enciende en el salpicadero el aviso de nivel bajo —a veces en el peor momento posible— y no saben qué hacer. Esta guía resuelve todas las dudas habituales.

¿Qué es el AdBlue y para qué sirve?

El AdBlue es una solución acuosa de urea (32,5% de urea disuelta en agua desionizada) que se inyecta en el sistema de escape de los motores diésel Euro 6 para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx). El proceso se llama reducción catalítica selectiva (SCR): el AdBlue reacciona con los gases de escape en un catalizador y transforma los NOx en nitrógeno y vapor de agua, que son inofensivos.

Los NOx son contaminantes responsables de la formación de smog y de problemas respiratorios, especialmente en ciudad. La normativa Euro 6, vigente desde 2015, impuso límites de emisiones tan estrictos que los fabricantes de diésel necesitaron el sistema SCR para cumplirlos. Por eso todos los turismos y furgonetas diésel de esa generación en adelante llevan depósito de AdBlue.

¿Cuándo hay que rellenarlo?

El consumo de AdBlue varía entre el 1% y el 5% del consumo de combustible, dependiendo del motor, las condiciones de uso y cuánto trabaja el sistema SCR. En términos prácticos, un turismo diésel compacto consume entre 0,5 y 1,5 litros de AdBlue por cada 1.000 km. Con un depósito de AdBlue de 15-20 litros (habitual en turismos), la autonomía es de entre 10.000 y 30.000 km, aproximadamente cada 1-2 revisiones anuales para un conductor medio.

El coche avisará con suficiente antelación: primero aparece un aviso informativo cuando queda autonomía para unos 2.400 km, luego un aviso de urgencia sobre los 800 km. Atención: si el depósito llega a cero, el motor no arrancará. No es una leyenda urbana; es una restricción de la normativa Euro 6 que los fabricantes están obligados a implementar para evitar que los conductores burlen el sistema de reducción de emisiones. Ignorar los avisos puede dejarte tirado.

💡 Consejo práctico: No esperes al aviso de urgencia. Cuando aparezca el primer aviso informativo, repón el AdBlue en la próxima ocasión en que pases por una gasolinera o taller. Así nunca llegarás a la situación de urgencia.

¿Dónde se rellena y cómo?

El tapón del depósito de AdBlue está generalmente en el maletero o junto al tapón del combustible, identificado con el color azul y la inscripción «AdBlue» o «DEF». Es más pequeño que el de combustible, precisamente para que sea imposible confundirlos e introducir diésel donde no corresponde (lo que destruiría el sistema SCR).

Se puede rellenar de varias formas según dónde lo compres:

¿Cuánto cuesta el AdBlue?

El precio del AdBlue varía bastante según el formato y el punto de venta. Estas son las referencias habituales en España en 2025:

La diferencia de precio entre comprarlo en el taller en el momento del aviso (la opción más cara) y comprarlo en un supermercado o por internet con antelación puede ser de 2 a 3 veces. Si tu coche consume unos 20 litros al año —lo habitual en un conductor medio— el ahorro no es enorme en valor absoluto, pero ilustra la lógica de no dejar para el último momento.

📊 Coste anual orientativo: Para un conductor que recorre 14.000 km al año con un consumo de AdBlue de 1 L/1.000 km, el gasto anual es de unos 14 litros. A 1,50 €/L de media, son 21 € al año. Un coste menor, siempre que no llegues a necesitar una reparación del sistema SCR por mal uso.

¿Puedo usar cualquier AdBlue?

El AdBlue está estandarizado por la norma ISO 22241. Cualquier producto que cumpla esa norma y lleve la certificación correspondiente es válido para todos los vehículos que usan AdBlue, independientemente de la marca del coche. No es necesario comprar el AdBlue de la misma marca que el fabricante del vehículo.

Lo que sí hay que evitar es usar agua destilada o cualquier otro líquido. El sistema SCR está calibrado para la concentración exacta de urea del AdBlue; cualquier variación daña el catalizador, cuya reparación o sustitución puede costar entre 1.500 y 4.000 euros.

¿Caducidad y almacenamiento?

El AdBlue tiene una caducidad de aproximadamente 12-18 meses si se almacena correctamente: lejos del sol directo, en un lugar fresco y sin contaminación. Las garrafas selladas suelen indicar la fecha de caducidad en el envase. Un AdBlue degradado puede cristalizar y obstruir el sistema, así que no conviene guardar garrafas abiertas de una temporada para otra.

Si compras una garrafa de 10 litros para reponer 5, lo que sobre guárdalo en la garrafa bien cerrada, en un armario o garaje fresco, y úsalo en la próxima reposición —que normalmente será en los siguientes 6-12 meses, bien dentro de la vida útil.